martes 30 de junio de 2009, posted by werte at 10:41 PM
por Riff

La ciudad del mundo nuevo /duerme su sueño de paz, /ve la vida en un video /y se le va la vida, creo. //Megáfonos recomiendan, /use máscara de gas, /hay oxígeno vencido /en esta farsa de la paz. //Humanoides disidentes /viven la alerta total, /y heroicos sobrevivientes /darán el golpe final! //Mareado de novedades /tambalea el mundo nuevo, /y hay un hambre de verdades /que se fueron de paseo. //Hay hordas de chicos malos, /con sus camperas de cuero, /y metales brillan al sol, /provocan el mundo nuevo. //Mundo nuevo, mundo nuevo, /mundo nuevo, mundo nuevo. //La pantalla me lo cuenta con mi desayuno, /y es probable que no quede ninguno. //El desierto los protege /y les presta libertad, /les da locura su viento /en su furioso andar. //La ciudad ultramoderna /se despierta una vez más, /no sabe que está sitiada /y ya no sobrevivirán. //La pantalla me lo cuenta con mi desayuno, /y es probable que no quede ninguno. //La rodean nuevos seres /de dureza incomprensible, /y negocian en una mesa /sus aventuras horribles. //Hay brillo en ojos malignos /aguardando la señal, /e inventaron nuevos siglos /para las huestes del mal. //Hay rehenes voluntarios /en el asiento de atrás, /y hay profetas visionarios /para los que seremos más! //La pantalla me lo cuenta con mi desayuno, /y es probable que no quede ninguno. //Te deseo mucha suerte /ser humano del pasado, /el cambio será fatal /y tu mundo nuevo... usado! //Ja, ja, ja, ja, ja!

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  • , posted by werte at 7:18 PM
    esaw. Barbijos en Buenos Aires, la venganza mexicana, la venganza chilena (ojalá que revienten todos esos mendocinos que hace menos de un mes apedrearon un colectivo de turistas que se dirigía al hospital con un par de engripados). El estado adelanta las vacaciones invernales en las escuelas nada más para evitar responsabilidades directas, las tirrias de los padres con algún foco pestífero en el hogar, pero no se puede parar a la urbe. Los alientos se seguirán mezclando. En la panadería un tipo nos quiere embarbijar a todos, discursea sobre la necesidad de "campañas masivas de concientización", dice que los argentinos no nos tomamos en serio la salud, que "somos unos irresponsables", etc., y para no comerse el trapito con su cháchara saca la boca por arriba y me rocía la fuente de miedialunas con su aliento venenoso.

    zxsw. Desconozco si mis relaciones cercanas son un resumen de la patria pero si es el caso estas elecciones fueron una explosión de timba ilegal. Los cabeza a cabeza de las encuestas pusieron lo suyo pero lo fundamental creo que fue el domingo sin fútbol. Perdí como en la guerra. La Sustancia Colorada me costó un asado. Santa Fe una caja de vinos que pensé recuperaba con la no entrada al parlamento de Elisa Carrió, pero la líder del ARI tiene conmigo una cuestión personal, me detesta. Pero la verdadera sorpresa de estos comicios fue el magrísimo 0.11% de la Alternativa Social en la Capital Federal, el aguerrido antifascismo argentino debe estar respirando aliviado. Me pregunto por qué nuestro Biondini predilecto le puso ese nombre a su lista. ¿Para medrar con los distraídos en la subelección trotzkista? Si a esa alternativa la adjetivaba como nacional (o social-nacional, ni qué decir), ¿le propinaban o le volvían a propinar la ley anti-anti-semita? Efectivamente, se puede interpretar como una pequeña astucia, como un soplo del ingenio nacionalista, o como una extensión de ese gusto, que comparten con otros movimientos similares en todo el mundo, de clonar las simbologías nazis practicándoles alguna pequeña intervención, las típicas amputaciones de algunas aspas a la esvástica primero que nada, y después argentineando un poco el bigotito, dejándolo a medio camino entre el flequillo nasal acortinado de Mein Führer y el toldo apanzado de un Jefe de Brigada. En fin. Humo y viento.

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  • lunes 29 de junio de 2009, posted by werte at 10:54 PM
    Altamira en el Parque Centenario (el Hombre Araña es del PO). La frase del día es de mi amiga Mirta Legrand, que ya no tiene miedo: "Parlamento viene de parlar".
     
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  • , posted by werte at 7:12 PM
    vcde. One Point O. Veo que en algunos sites no ha tenido muy buena acogida, y si bien no es ni tiene por qué ser el descubrimiento de américa me pareció dignísima. Un par de comentaristas hacen referencia a un edificio muy peculiar, como si "lo que pasa" pasara sólo en ese edificio, el viejo motivo de la casa maldita, embrujada, tomada por las fuerzas del más allá, conectada con el infierno por sótanos y galerías. Si bien esa adherencia es un poco inevitable —sólo si se han visto o leído unas cuantas historias de ese tipo— en One Point O se supone que algo similar ocurre en todos lados, que se trata de un orden social, sea lo que fuere semejante cosa. Al lado de esto y en cierto modo para apuntalarlo se señala el carácter más o menos freak de sus habitantes, cada uno a su manera. Se entra a cada departamento y a la vida de sus habitantes como a un universo casi cerrado, patológico y extraño a toda perspectiva exterior, como si cada uno fuese el resultado de un desarrollo casi solipsista, cosa que más que "hablar" del edificio, de alguna especie de naturaleza singular del mismo, apunta de modo negativo hacia una totalidad más vasta, hacia una forma que en cierta o buena medida conectaría las vidas privadas por abajo de la psicología y los afectos propiamente sociales.

    zawe. También conocida como Paranoia 1.0, que es como decir Colitas Calientes, paranoia y computadoras. Los cambios de títulos suelen ser interesantes, o por lo menos graciosos, el marketing del cine de género suele tener un espíritu pornográfico. En el caso de One Point O es un viaje singular. De capitales y espíritu europeo y pensada para el mercado norteamericano (idioma, actores, algunos escenarios típicos como el minimercado de góndolas, etcétera) probablemente no haya circulado en ningún lado con su título original en "la caja", Paranoia 1.0 es el nombre con que se vendió en Estados Unidos, sin más pesquisas se diría que en algún punto de la cadena contractual previa a la exhibición el título fue abandonado a sus tres o cuatro segundos en pantalla. En un próximo futuro Simon, que es un programador que trabaja en red, desde su casa en el edificio de marras, para una corporación informática, de pronto empieza a recibir unos misteriosos paquetes, envueltos y vacíos, al tiempo que desarrolla una dependencia opiácea (físicamente violenta) con una marca de leche. De no ser por sus continuos viajes al mercadito la historia transcurriría casi (casi) íntegramente en el interior del imponente edificio. Es que la trama nos encierra en el punto de vista de Simon, hay una especie de coherencia, de sistema, entre ese interior autosuficiente, casi un mundo, y un exterior inasible, incomprensible, abstracto y a la postre enloquecedor. Que hay un "mundo exterior" que se mezcla oscuramente con el mío es lo primero que representan esas cajas. Ni las cámaras de vigilancia, las cerraduras y alarmas de última generación pueden evitar que Simon se las encuentre casi cada vez que entra a su departamento. ¿Cómo puede ser? Sus conocidos, vecinos, el muchacho del delivery (su mejor amigo), todos han desarrollado algún tipo de dependencia similar hacia algún producto, o eso dicen al menos, y cada uno tiene su teoría, pero cómo saber si son ciertas, es más, cómo saber si ellos mismos son confiables, que no son parte de la oscura confabulación de circunstancias que han hecho derrapar su vida. ¿Qué sabe él de Nile al fin de cuentas? Sólo que es capaz de traerle a la puerta cualquier cosa que necesite, desde pizzas hasta un sistema de alarmas, bien visto, nada más que es una cosa que se desplaza por el espacio. ¿Hay alguna relación entre su dependencia y las cajas? Sus propios jefes, ¿no tendrán algo que ver? ¿Una guerra sorda e invisible entre Corporaciones, que acaso se esté librando en la carne de los consumidores? ¿Ha sido tomado como objeto, como cobaya en algún experimento estatal o corporativo? La línea de sospechas se cierra, se va cerrando en espiral sobre la propia carne. La trama del relato es la imposibilidad de Simon de componer, de entender "la trama" de su propia vida, algún tipo de mapeo cognitivo aunque sea estúpido pero creíble, esto es, avalado por la autoridad de un sistema de relaciones sustanciales más vasto que sí mismo.

    zxse. Descontando las literarias, la ciencia ficción "paranoica", referencias recientes de One Point O son eXistenZ y Matrix. De la primera repite la idea de la tendencia a la carne de la tecnología posmoderna, no ya como "una parte de la vida" sino como "parte de la vida misma" (la película de Cronenberg es una especie de capítulo ciberpunk para la Fenomenología del Espíritu, en ella se escenifica el viaje de una conciencia que ya no puede componer un punto de vista superior a su propia existencia, una conciencia que arrojada en la fuerza ciega de sus propios productos, de los que se ha vuelto indistinguible, ya no puede retomar el hilo de sí misma) y de la segunda algunas ideas visuales, cierta estilización (muestra) y nada más, gracias a dios, no se trata de una urbe de karatekas, no hay mesías ni polución filosofante de ningún tipo. Simon se pierde en un universo de signos que se vacían y nosotros con él, sin ninguna clase de "explicación" externa que nos consuele.

    azxs. Un atractivo casual que puede tener One Point O para los porteños se da en ciertos puntos de coincidencia, en una zona de frotación de la película con nuestra nueva metafísica íntima y ciudadana, desde la que no dejaremos de percibir con cierto relieve inapropiado la categoría de "vecindad", tal vez también el fondo de terror del que se alimenta esa estéril tierra prometida, incluso "nosotros", a quienes en la vida real el portentoso vocablo sólo provoca a sacar la pija por el balcón para mear transeúntes. (Hablando de vecinos, la enfermera que vive unos pisos más abajo o más arriba del departamento de Simon, Trish, es encarnada por Deborah Unger, quien por esa serie de azares o desajustes que es la vida real desconoce el hecho de que me ama, de que estamos hechos el uno para el otro, y de que en un mundo mucho más perfecto que este ahora mismo nos estamos echando un polvo de puta madre, que dentro de un rato tomaremos café en la cama, comeremos sanguchitos, veremos películas, y nos dormiremos para siempre enroscados como arañas).

    zklp. Aunque de realización muy cuidada, se le pueden detectar un par de bloopers. Va uno para concluir, escena en la casa del vecino sexópata, desarrollador obseso de juegos de realidad virtual tal vez más reales que virtuales, el típico y molesto microfonito bailarín arriba de las cabezas. Captura.

    swer. ¿Qué te pasa Clarín? ¿Estás contento?


    The VSS; Nervous Circuits
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    El edificio en encuadre ominoso, una captura.

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  • sábado 27 de junio de 2009, posted by werte at 11:17 AM
    PLAY 04 Radio

    A los amigos extraterrestres les comento que en esta parte del planeta los terrícolas argentinos estamos en el período de veda del proceso electoral (en fin, un mecanismo de elección de lo que llamamos autoridades políticas, algo así como los pastores del rebaño, pero si no se entiende no importa).

    Se elige un poco de todo y a juzgar por la campaña de la candidata ciborg (ciabogar, recibo, Liborio, alborga) ese todo incluye la dirección del centro de estudiantes del jardín de infantes más caro de Barrio Parque. Los spots (déspoto, sapote, potasa) a lo pimpinela downs con el Mazinger bigotado han sido por lejos lo mejor de la contienda.

    Otro que se presenta es el SubHumano Roy Cortina, un "socialista" al que media vida pasada de estudiante crónico de Ciencias Económicas (donde jugaba de oposición de Franja Bobada, que además le pagaba un sueldo) no le fue suficiente para asimilar el arduo concepto de competencia jurídica, cosa que pudimos comprobar en sus labores como constituyente de la ciudad cuando pretendió legislar sobre los hielos continentales, y hay quien asegura que también tenía un proyecto para obligar a la Coca Cola a hacer pública su fórmula secreta.

    Heller. El banquero preferido de la Agencia Tass. Alias Rutini Seco, aunque de una línea bastante más barata que los que toma Manzano (que no los compra, a fin de cuentas Culo Nuevo es la Conexión Mendocina en persona). Ex presidente de Boca. Hace unos años, en un trabajo menos rentable que abominable, veo a un compañero de ventas embutido en la pc, la mesa llena de diskettes, era la época de los diskettes de 1.5 megas, la cpu haciendo el típico rrrac rrrac rrrac. Qué estás haciendo. Je je je. Qué es eso. Je je je. ¿La lista de clientes / depósitos del Credicoop? Je je je. ¿De dónde las sacaste? Je je je. ¡Vas a ir en cana! Je je je. Heller me cae bien, tiene pinta de andar en tratos con el Demonio.

    ¿Qué decir de Madame Apocalipsis? Que mañana estará en el pináculo de la gloria, un Pino de tronco no sé si tan vasto como el amor de Jesucristo, pero por lo menos contundente. Que me gustaría que la Bulrich me caminara por la espalda, ser insultado, humillado, lastimado por ella a bordo de un buen par de tacos rojo sangre. Y (para seguir en el gremio del calzado) que Prat Gay es un par de pantuflas gastadas al costado de la cama.

    Pino, el dueño del tronco, mi pollo, el que si dios quiere dejará a Madame con la ñata contra el vidrio. El que en Memoria del Saqueo pintó de epopeya azul y blanca las banderas coloradas, ¡fuera bolches! Las manos del general se bañan en sendas botellas de tequila de litro y medio arriba de su chimenea, no sé cómo las metió ahí adentro, pero supongo que el truco no será más complicado que meter un peronismo verde, industrial y psicodélico por el pico angosto de la patria.

    Etc.. Etcétera que incluye al Programa de Transición en sus múltiples versiones argentinas. Como dijo El Salmón, ¡que la crisis la paguen los capitalistas! También incluye al ciborg bonaerense, al topo narco colombiano, a un cordobés experto en chistes verdes, a dos zombis santafecinos, tres si contamos el que se queda a la expectativa, y a otros tantos abracadabras de la guerra en disneilandia. Mientras tanto el imperialismo, que ya no existe mi amor, suelta unas parcas roedoras en Honduras, Obama, sos mi Osama.


    Tequilajazzz; Zhurnal Zhivogo
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    Yapa. W.A. y M.J. leyendo Prensa Obrera.

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  • miércoles 17 de junio de 2009, posted by werte at 8:51 PM
    Nelson Castro es una buena persona, un gran gran tipo, y además tan pero tan menso que debe ser el hijo perdido de Doña Florinda. El asunto es mostrarse preocupado por la posibilidad de fraude electoral. Entrevistar a éste. Entrevistar al otro. Todo en ese tono de Ciudadano Ejemplar, de Señor Templanza. El tema de hoy, relacionado con el temible robo de boletas, fue el derecho del presidente de mesa a revisar la cartera que pueda portar el o la votante. Mensajes de oyente para allá y para acá, todos republicanos preocupados. Al final, después de dos horas meta y ponga, se enteraron de que no se puede entrar con bolso, cartera, maleta, fiorino, camión con acoplado, etc., en el cuarto oscuro. Fíjate, fíjate, fíjate...

    (Primicia. Las imágenes nunca vistas del Parto Problemático de Nelson Castro: 1 2 3 4 5 6 7 8 9).

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  • lunes 15 de junio de 2009, posted by werte at 10:31 PM
    PLAY 05 Тишина и волшебство.mp3

    Al comienzo de Deranged (Jeff Gillen y Alan Ormsby, 1974) un texto nos informa o advierte que los hechos relatados en la película son verídicos, y que sólo se han cambiado los nombres de los personajes. Se podría haber agregado que a la historia ni siquiera le falta el olor de la roña y la carne que se pudre. Esos hechos mencionados se refieren al psicópata norteamericano Ed Gein, cuya historia ventilada en todos los diarios del país sacudió el claro cielo puritano de 1957 luego de que el cuerpo decapitado de Bernice Worden, propietaria de una pequeña ferretería en Plainfield, fuera encontrado colgando de los pies en la cocina de la casa del matador, en una granja pobre y destartalada de la misma localidad, como una res, abierto en canal desde la vulva hasta el final del tórax. La historia del asesino abunda en la web hasta el hartazgo y supongo que repetirla no tiene otro fin que dejarse poseer un poco por ella, pero agrego que nuestro protagonista tenía montada una pequeña curtiembre y empresa artesanal, los policías hallaron gran cantidad de objetos construídos con restos humanos, sillas, mangos de cubiertos, recipientes varios, ceniceros, indumentaria, máscaras, etcétera, además de cabezas de cadáveres intervenidas, por ejemplo, reconstruídas con piel, pelos u ojos de otros cadáveres, y hasta es probable que algunas hablaran como nuestra Chiquita Legrand, y lo que fuera el cuerpo de Bernice Worden se encontraba en medio de algún tipo de proceso creativo. No se comprobaron comportamientos antropófagos ni necrófilos. Cuando le preguntaron si mantenía relaciones sexuales con los cadáveres Ed Gein respondió que no ya que despedían muy mal olor. Para terminar el boceto digamos que no se trataría de un serial killer, según las pesquisas sólo habría matado a dos personas y el grueso de sus materiales se los proveeía en el cementerio local, aunque es difícil decir qué hubiera pasado si las autoridades no daban con él. Por lo general estos asesinos empiezan actuando de manera muy espaciada, con grandes lapsos de inactividad criminal, a veces de años, entre un hecho y otro, hasta que se van cebando, absorbidos, chupados por una especie de escalada psicológica —para decirlo de alguna manera.

    En la película Ed Gein es Ezra Cobb y está representado por un gran Roberts Blossom. Flaco, frágil, aparentemente inofensivo, incluso digno de lástima, como resaltaban las crónicas de la época respecto del modelo real, y con una personalidad salpicada de cierta excentricidad escatológica, un pequeño ángel negro que cuando aparecía nadie se tomaba en serio, un signo más de esa minusvalía que movía a la solidaridad a la pequeña comunidad, que se preocupaba de procurarle todo tipo de changas que después de la muerte de la madre, a la que cuidó hasta su último día, le permitían sobrevivir. Esta relación entre ficción y realidad como dos excesos que se superponen y se recrean cada uno adentro del otro es introducido en la película en la figura de un cronista, una especie de "presencia en off" que aparece en cuatro o cinco momentos superpuesto a la acción sin ser parte de ella, y que en el primero se presenta a sí mismo como un hombre de prensa que en su tiempo investigó e informó al público de los sucesos que tuvieron como protagonista a Ezra Cobb y a su comunidad. Un procedimiento elegante que no tiene otro fin, más allá del punteo de algunas "precisiones" y reflexiones, que enmarcar el relato como un relato, jugar con esa presencia documental que garantizaría su veracidad en relación a ciertos hechos mientras que su efecto profundo es dispersarlos en la materia ficcional, aunque sea porque después de todo nunca deja de tratarse de Ezra Cobb y del amor en Wisconsin. Si hemos de creer a los cronistas fascinados de las páginas web que coleccionan biografías criminales de asesinos seriales o sólo truculentos, o a los diarios de la época, Ed Gein tapió la habitación de su madre después de que esta muriera, y alguno señala —imagina, en realidad— que con el objeto de dejarla impoluta, intocable afuera del mundo, lo que no sería contradictorio, supongo, con considerarlo como un gesto de separación, de liberación, por fin. Ezra Cobb, en cambio, después de extrañarla un tiempo, después de varios días de escuchar los enérgicos reproches de su madre por haberla dejado en la oscuridad, sola y entre los muertos bajo la tierra, desenterró el cuerpo y lo volvió a meter en la cama de siempre para que todo siguiera igual. Incluso su primer asesinato habría tenido el fin de procurarle la compañía de una amiga de juventud. Etcétera.



    Tequilajazzz; Целлулоид
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  • viernes 5 de junio de 2009, posted by werte at 7:10 PM
    Para que haya oportunidades para todos y no haya drogas para nadie, como cuando éramos chicos y el único paco era don Francisco. Votá Acuerdo Cívico y Social. (Spot radial con la voz de Alfonso Prat Gay).

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  • jueves 4 de junio de 2009, posted by werte at 5:02 PM
    ... en el apartado del 13 de noviembre Kepel relata un viaje en taxi que hizo en 1998 desde Kabul, capital afgana, hasta la frontera con Pakistán, en dirección a Peshawar. Su primera idea había sido viajar en avión pero para ello las autoridades requerían un visado de salida que no pudo conseguir. Cuenta que se otorgaban en el Ministerio de Asuntos Exteriores, instalado en un masacote de cemento, un edificio de confección soviética, y llevaban la firma del ministro; pero como éste no iba mucho por la oficina, se encontraba más a gusto colaborando en algún frente de combate, y el régimen pashtun / taliban desconocía las complejidades burocráticas de la delegación de firma, no le quedó más remedio que el automóvil. Desde Kabul a Jalalabad el conductor era un capitalino que hablaba el dari, un desarrollo del persa, y no pertenecía a la etnia pashtun; era detenido en cada uno de los muchos retenes talibanes a lo largo de la ruta y el vehículo revisado de cabo a rabo cada vez por una banda de jóvenes barbudos armados con kalashnikovs, cuyo celo tenía menos que ver con el deber que con una escenificación del odio, del deseo de cargarse a un par de infieles. Para lo que faltaba cubrir del trayecto desde Jalalabad el relevo lo tomó un taxista del lugar, perteneciente a la etnia dominante a la vez que muy a gusto con los talibanes y que de un modo u otro era reconocido por éstos como un par. A partir de allí los barbudos de los retenes se limitaban a mirar en la guantera mientras conversaban animosamente con el conductor. El asunto es que para divertirse con el pasajero, para sorprenderlo y para crear cierta complicidad con él, apenas partir puso a rodar a todo trapo una espantosa, chirriante cinta de una especie de music-hall paquistaní que apenas divisado un puesto de control apagaba y escondía debajo del parasol (la ley islámica prohibe o puede prohibir cosas como mear en agua estancada, rezar mientras se tienen ganas de tirar un pedo, y toda música que expresamente la autoridad político-religiosa no permita). Me destrozaba los oídos de tal manera que acabé deseando que un talibán menos palurdo que los otros encontrara la cinta y le aplicara la ley islámica con todo rigor y severidad...


    Fad Gadget; fireside favorites
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